Ilustración digital surrealista de un carnero geométrico de piedra con rostro enmascarado flotando sobre una orilla reflectante, salpicada por pequeñas figuras humanas y piedras colgantes. Realizada en tonos monocromos tipo sepia, con trazos nítidos y sombreado texturizado, la pieza combina imágenes oníricas con detalle ilustrativo meticuloso.