Obra pop‑surrealista de un gran gorila que domina una ciudad de colores neón por la noche, con pinceladas marcadas en azules y violetas y reflejos cálidos en contraste. El cielo nocturno en remolino y las calles con patrones emplean trazos expresivos y capas de color para crear una escena urbana surrealista y lúdica.
Obra pop‑surrealista de un gran gorila que domina una ciudad de colores neón por la noche, con pinceladas marcadas en azules y violetas y reflejos cálidos en contraste. El cielo nocturno en remolino y las calles con patrones emplean trazos expresivos y capas de color para crear una escena urbana surrealista y lúdica.