Retrato ilustrado y detallado de una onza posada en primer plano en una selva exuberante, enmarcada por motivos florales y hongos con una cascada y un templo iluminado a la distancia. Trazos hechos a mano y capas de color en tonos tierra aportan a la composición un aspecto decorativo de inspiración popular, perfecto para láminas y rompecabezas.