Un tiranosaurio rugiente está en la orilla de un río, en un prado prehistórico estilizado con hongos sobredimensionados, helechos y montañas lejanas. Trazos detallados a tinta con rellenos planos coloreados a mano y sutiles tramados dan a la ilustración una estética fantástica de libro infantil, apta para impresiones y ropa.