Una representación gráfica de un mapache, destacando sus rasgos faciales distintivos. La obra emplea una técnica de serigrafía con contornos gruesos y una paleta de colores simplificada de naranja y amarillo, creando un fuerte contraste con el pelaje negro del mapache. Este estilo de arte pop enfatiza la naturaleza caprichosa del sujeto mientras mantiene una estética moderna.