Un fantasma con capucha flota sobre un denso skyline de inspiración gótica, trazado con líneas de tinta y color digital plano. La paleta crepuscular en tonos pastel — morado, verde azulado y melocotón — y un sutil grano de trama aportan una atmósfera surrealista y sobrecogedora, perfecta para impresiones artísticas.
Un fantasma con capucha flota sobre un denso skyline de inspiración gótica, trazado con líneas de tinta y color digital plano. La paleta crepuscular en tonos pastel — morado, verde azulado y melocotón — y un sutil grano de trama aportan una atmósfera surrealista y sobrecogedora, perfecta para impresiones artísticas.