Un dibujo surrealista a tinta que muestra a un niño de pie en un paisaje urbano desolado, enfrentándose a una enorme nave espacial que flota arriba. Las ruinas de los edificios rodean al niño, enfatizando el contraste entre la inocencia y la estructura imponente. El resplandor naranja de la nave espacial contrasta con los tonos oscuros y apagados del fondo.