Una obra de arte minimalista y de alto contraste que representa dos llamativos abedules blancos que se alzan sobre un oscuro y texturizado fondo de bosque, con una única piedra en primer plano. La paleta en blanco y negro realza la cualidad gráfica y la serena soledad de la escena.
Una obra de arte minimalista y de alto contraste que representa dos llamativos abedules blancos que se alzan sobre un oscuro y texturizado fondo de bosque, con una única piedra en primer plano. La paleta en blanco y negro realza la cualidad gráfica y la serena soledad de la escena.